jueves, 25 de febrero de 2010

TOLERANCIA


La tolerancia no es una palabra que me guste mucho, suena como a algo que te obligan a hacer, algo que “tienes” que hacer, decimos hay que “tolerarlo” con tono pesado y mala gana, como que lo tengo que soportar, no me gusta pero no me queda de otra. En realidad significa entender y respetar las diferencias de otras personas, y al comprender verdaderamente lo que hace a otros diferentes nos debería hacer apreciar su diversidad, te tolero porque eres mi hermano, porque tus ideas, opiniones y sentimientos son tan válidos como los míos, porque aunque para mí lo que tu prefieras esté “mal” probablemente para ti lo que yo pienso también está “mal” y podemos ver que en ciertas ocasiones no es que algo esté bien o mal, simplemente es diferente. No quiero caer en un relativismo, hay cosas que están bien y cosas que están mal, y es en estas ocasiones cuando la tolerancia se vuelve aún más compleja, porque es muy fácil decir respetemos las opiniones de los demás, pero cuando las opiniones de los demás confrontan directamente nuestras creencias, convicciones u opiniones se nos hace casi imposible respetar al otro.

Respetar al otro no significa necesariamente estar de acuerdo con lo que dice y piensa, pero poder asimilar que hay opiniones distintas a las nuestras, yo considero que para poder ejercer una verdeara tolerancia se necesita mucha caridad; y que se entienda caridad no como “dar limosna” sino como ese amor que debemos tener por las personas por el simple hecho de ser hijos de Dios, que duro puede ser que se nos pida amar a quien piensa diferente a nosotros, que se nos pida amar al ladrón, al que nos traiciona, pero no es imposible, extremadamente difícil, pero no imposible.
Si existiera una palabra mejor para designar todo lo que “tolerancia” significa, una palabra que invite a actuar de corazón, una palabra suave pero profunda, una palabra que resuene dentro de los corazones y mentes de los hombres, si encuentras esa palabra... 

Let me know...

-C.R.A.

jueves, 18 de febrero de 2010

Cultura...


Todos tenemos cultura, porque la cultura (a diferencia de lo que se creía antes) es parte de nuestro ser, es parte de nuestra humanidad. La cultura es aquello que nos da identidad “geográfica” e “histórica” el haber nacido y crecido en determinado lugar y en un tiempo específico son algunos de los elementos que conforman nuestra cultura. No existe un ser humano sin cultura (puede existir sin embargo un ser humano ignorante) así como no existe una cultura correcta o una cultura insignificante, todas son importantes a la vez que son diferentes.

Los seres humanos conocemos a través de dos facultades, el intelecto y los sentidos, si bien los sentidos condicionan lo que percibimos de una manera más evidente también es cierto que existen varios factores que condicionan nuestro intelecto y la manera en la que procesamos la información; es decir, la manera en la que percibimos la realidad. Uno de éstos factores es la cultura. 

Existen muchas cosas, conocimientos, datos, convenciones sociales que están sujetos a la interpretación, y la interpretación a su vez se encuentra condicionada por nuestra cultura. Si se presenta una obra de teatro frente a una audiencia, la reacción de aprobación de la misma variará dependiendo de la cultura de la audiencia; así un publico mexicano chiflará, aplaudirá y vitoreará al final de la obra, un público inglés se pondrá de pié y aplaudirá con gestos de satisfacción, mientras que un público japonés hará infinito silencio para demostrar su respeto y aprobación por el evento finalizado. 

A fin de cuentas la cultura es lo que le da matices a nuestro mundo, es lo que nos hace interesantes como seres humanos, cuando tenemos la oportunidad de interactuar con otras culturas se abre momentáneamente una ventana a través de la cual podemos vislumbrar por un breve instante la riqueza de nuestra humanidad colectiva. Aprovechemos estas diferencias para enriquecernos y para descubrir en lo que nos hace únicos y diferentes, el centro de lo que compartimos sin importar nuestra cultura.

-C.R.A

Albur... o Innuendo?

“El mexicano es alburero por naturaleza”, está implícito en su ADN, al igual que el alemán es rudo por naturaleza, el Italiano sucio por naturaleza, el francés pervertido, el argentino presumido, el gringo se siente superior, el inglés es seco, etc.

Pero el mexicano no es el único alburero, el albur también es conocido como “innuendo” (para aquellos que no lo sepan el innuendo es practicado a través del globo por personas de todas edades, sexos y nacionalidades) el verdadero problema es que el mexicano tiene un complejo napoleónico de inferioridad exaltado por una incapacidad de filtrar el canal que conecta el pensamiento con la palabra. ¿qué quiere decir esto?

#1. Siempre nos hacemos a la víctima, no sabemos reconocernos como seres plenos y es mundialmente conocido que una manera de “auto-protección” es ofender al otro, resaltar los defectos y debilidades del de a lado, para que no se noten las nuestras.

#2. El mexicano no sabe cuando dejar de hablar, en general el mexicano alburero es aquel que se puede conocer como falto de modales, aquel que no sabe de discreción, se dice algo en una reunión y de inmediato se dispone a lanzar un albur, comentario cochino o broma de mal gusto.

El problema no es el albur en sí, realmente un innuendo bien hecho en el momento indicado en un grupo de amigos cercanos puede ser sublime. Pero ésa es la clave, el momento indicado, con las personas adecuadas y se debe realizar en justa medida (uno o dos), el albur se convierte en problema cuando el individuo no lo sabe tratar con delicadeza y se torna en vulgaridad, cuando al albur se suman todos los problemas de identidad que tiene el mexicano promedio, cuando sumamos el sentimiento de hijos de la chingada, el de ser ciudadanos de “tercer mundo” el de ser “pinches”.

Si, la historia así como los genes nos otorgan una gran carga cultural que nos predispone a ser iguales, pero no estamos sujetos a nuestras predisposiciones, somos individuos pensantes (o se supone) que podemos decidir romper el patrón, salir del estereotipo, todo depende de que ésta vez el tiempo lo decidas tú, el mexicano de hoy.

-C.R.A.

jueves, 11 de febrero de 2010

Nuestro CPU


El cuerpo humano es una maravilla de la ingeniería genética, el que lo diseñó y ensambló debe de ser un experto. Si existe una amenaza viral lanza una alarma térmica y sube la temperatura, si se sobre calienta con ejercicio libera agua para compensar la temperatura, si se somete a entrenamiento riguroso la memoria muscular se adapta al desafío.

Sin duda alguna es una máquina bien calibrada, pero ¿qué es de una máquina bien calibrada sin un disco duro con tecnología de punta capaz de ordenar y calibrarla?, si el cuerpo humano es sorprendente, el cerebro humano lo es todavía más. El cerebro humano es tan complejo que aún cuando usamos lo más que podemos de él, solamente estamos utilizando alrededor del diez por ciento de su capacidad, imagina la capacidad verdadera, el completo potencial del cerebro humano.

Muchas veces nos maravillamos de las cosas que el hombre construye, creo que en realidad ese sentimiento es un reflejo del grado de egocentrismo que puede demostrar el ser humano. Y no digo que no nos debamos maravillar al ver los grandes avances tecnológicos, arquitectónicos y de ingeniería que la mente humana logra idear, pero que realmente deberíamos tomar esta grandeza de la mente humana como una razón más para maravillarnos de nuestro creador.

Muchas veces perdemos de vista que el logro más grande de la humanidad se debe al amor que Dios nos tuvo al crearnos, es probable que la complejidad de la mente humana no tenga límites que podamos conocer, pero si algo es verdaderamente pleno e infinito es Dios.

-C.R.A.

miércoles, 10 de febrero de 2010

EL MUNDO SEGUN CASCIARI


El autor es argentino, actualmente corresponsal de EL PAÍS de España.. Esta es su interpretación de la relación entre países. Para compartir. EL MUNDO SEGÚN CASCIARI:

Leí una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más joven. Me gustó esa teoría y entonces inventé un truco para descubrir la edad de los países basándome en el 'sistema perro'.

Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo había que multiplicar su edad biológica por 7. En el caso de los países hay que dividir su edad histórica entre 14 para saber su correspondencia humana. ¿Confuso?

En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores.

Argentina nació en 1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos entre 14, Argentina tiene 'humanamente' alrededor de 13 años y medio, o sea, está en la edad del pavo.
Es rebelde, pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y está llena de acné (¿será por eso que le dicen el granero del mundo?

Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos casos, forman pandillas.

La pandilla del Mercosur son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un garaje, hacen mucho ruido y jamás han sacado un disco.

Venezuela, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para hacer los coros. En realidad, como la mayoría de las chicas de su edad, quiere tener sexo, en este caso con Brasil, que tiene 14 años y el miembro grande.

México también es adolescente, pero con ascendente indígena. Por eso se ríe poco y no fuma ni un inofensivo porro, como el resto de sus amiguitos, sino que mastica peyote, y se junta con Estados Unidos, un retrasado mental de 17, que se dedica a atacar a los chicos hambrientos de 6 añitos en otros continentes.

En el otro extremo está la China milenaria. Si dividimos sus 1,200 años por 14 obtenemos una señora de 85, conservadora, con olor a pipí de gato, que se la pasa comiendo arroz porque no tiene -por ahora- para comprarse una dentadura postiza. La China tiene un nieto de 8 años, Taiwán, que le hace la vida imposible.
Está divorciada desde hace rato de Japón, un viejo cascarrabias, que se juntó con Filipinas, una jovencita pendeja, que siempre está dispuesta a cualquier aberración a cambio de dinero.

Después, están los países que acaban de cumplir la mayoría de edad y salen a pasear en el BMW del padre. Por ejemplo, Australia y Canadá, típicos países que crecieron al amparo de papá Inglaterra y mamá Francia, con una educación estricta y concheta, y que ahora se hacen los locos. Australia es una pendeja de poco más de 18 años, que hace topless y tiene sexo con Sudáfrica; mientras que Canadá es un chico gay emancipado, que en cualquier momento adopta al bebé Groenlandia para formar una de esas familias alternativas que están de moda.

Francia es una separada de 36 años, más puta que las gallinas, pero muy respetada en el ámbito profesional.. Tiene un hijo de apenas 6 años: Mónaco, que va camino de ser puto o bailarín... o ambas cosas. Es amante esporádica de Alemania, camionero rico que está casado con Austria, que sabe que es cornuda, pero no le importa.

Italia es viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a San Marino y al Vaticano, dos hijos católicos idénticos a los mellizos de los Flanders. Estuvo casada en segundas nupcias con Alemania (duraron poco: tuvieron a Suiza), pero ahora no quiere saber nada con los hombres.
A Italia le gustaría ser una mujer como Bélgica: abogada, independiente, que usa pantalón y habla de política de tú a tú con los hombres (Bélgica también fantasea a veces con saber preparar espaguettis).

España es la mujer más linda de Europa (posiblemente Francia le haga sombra, pero pierde espontaneidad por usar tanto perfume).. Anda mucho en tetas y va casi siempre borracha. Generalmente se deja follar por Inglaterra y Después hace la denuncia.
España tiene hijos por todas partes (casi todos de 13 años), que viven lejos. Los quiere mucho, pero le molesta que, cuando tienen hambre, pasen una temporada en su casa y le abran la nevera.

Otro que tiene hijos desperdigados es Inglaterra. Sale en barco por la noche, se tira a las pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en alguna parte del mundo. Pero no se desentiende de ella. En general las islas viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer. Escocia e Irlanda, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba, se pasan la vida borrachos y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son la vergüenza de la familia.

Suecia y Noruega son dos lesbianas de casi 40 años, que están buenas de cuerpo, a pesar de la edad, pero no le dan bola a nadie. Cojen y trabajan, pues son licenciadas en algo. A veces hacen trío con Holanda (cuando necesitan porro); otras, le histeriquean a Finlandia, que es un tipo medio andrógino de 30 años, que vive solo en un ático sin amueblar y se la pasa hablando por el móvil con Corea.

Corea (la del sur) vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomó líquido amniótico cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa.

Estados Unidos, el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque le quiere quitar sus pistolas.

Israel es un intelectual de 62 años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, Alemania, el camionero, no lo vio y se lo llevó por delante. Desde ese día Israel se puso como loco.
Ahora, en vez de leer libros, se lo pasa en la terraza tirándole piedras a Palestina, que es una chica que está lavando la ropa en la casa de al lado.

Irán e Irak eran dos primos de 16 que robaban motos y vendían los repuestos, hasta que un día le robaron un repuesto a la motoneta de Estados Unidos y se les acabó el negocio. Ahora se están comiendo los mocos.

El mundo estaba bien así, hasta que un día Rusia se juntó (sin casarse) con la Perestroika y tuvieron como docena y media de hijos. Todos raros, algunos mongólicos, otros esquizofrénicos.

Hace una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los habitantes serios del mundo descubrimos que hay un país que se llama Kabardino-Balkaria. Un país con bandera, presidente, himno, flora, fauna....y ¡hasta gente!

A mí me da un poco de miedo que aparezcan países de corta edad, así, de repente. Que nos enteremos de costado y que, incluso, tengamos que poner cara de que ya sabíamos, para no quedar como ignorantes Y yo me pregunto:

¿Por qué siguen naciendo países, si los que hay todavía no funcionan?

jueves, 4 de febrero de 2010

Los Hijos De La Malinche


Llamamos malinchista a todo aquel que “prefiere” el extranjero sobre México, a todo aquel que “traiciona” las raíces del hombre de bronce, a aquel que es de otro lugar, a aquel que nos “invade” a quien nos incomoda.

Hoy he decidido dejar de ser pinche y comenzar a ser malinche, porque si aspirar a ser mejor y dejar de ser mediocre es ser malinche, yo quiero serlo, porque si para tener un lugar en el mundo tengo que hablar más inglés que español y conocer de economía mundial, que así sea, porque si para sobresalir necesito dejar de vivir en mi amado Yucatán, entonces me iré con todo el dolor de mi corazón. Pero no estoy dispuesta a ser mediocre por el resto de mi vida.

Dejemos de llamar malinche al que quiere ser mejor y comencemos a llamar malinche al que se conforma, al que se siente intimidado por si mismo y amenazado por la confianza del otro; llamemos malinche al político corrupto, al estudiante deshonesto, al mexicano baquetón, al racista, al intolerante. Malinchista Tú y malinchista Yo, por ofender a los demás como medio de protección personal o como protección ante nuestras inseguridades, por pensar en los demás en términos de wach, naco, fresa, wiro, tonto, déjame decirte que no sirve, sólo te haces más daño. Porque al fijarle una mentada al otro, dejamos ver lo peor de nosotros, al apuntar el dedo índice al otro estamos apuntando los demás dedos hacia nosotros mismos.
Es por esto que somos un país de malinches, porque la malinche no era española, era de nuestra tierra. Y somos malinches porque así nos gusta ser, mediocres, corruptos, nos gusta hacernos a la víctima, insultar al otro, emborracharnos y gritar “viva México cabrones”.

La única manera de no ser malinche, es queriendo, y no es nada fácil, porque querer de verdad implica convicción profunda porque es muy fácil quedarnos en nuestro pequeño casillero donde estamos “bien”, sabemos que podemos ser mejores, pero aquí no estamos mal. Que no nos de miedo que el pinche nos diga malinche, si eso significa que estamos trabajando para ser mejores.

-C.R.A.

martes, 2 de febrero de 2010

Realidad y Realidad Virtual


Hay quienes no creen que exista una realidad objetiva, hay quienes afirman que la realidad es puramente subjetiva; de echo no estoy segura de que “lado” estoy. Creo que existe una realidad objetiva, Dios existe, el aire existe, yo existo y la computadora en la que escribo existe, sin lugar a dudas, pero también estoy convencida de que nuestras percepciones de la realidad son subjetivas, como la realidad es interpretada depende de cada individuo (pero no en una manera solipsista, ya que como la realidad es en base objetiva, hay puntos comunes en cuanto a lo que conocemos).

Estamos acostumbrados a dar las cosas por sentado, dos más dos son cuatro; y ya. En un mundo en el que los descubrimientos científicos nos permite “romper” las leyes de la realidad, nos permite analizar sobre partículas subatómicas, que “existen” pero que el noventa y nueve por ciento de las personas (entre ellas yo) nunca verán porque sólo existen dos microscopios que las pueden accesar, hablar con personas del otro lado del globo podría parecer “irreal” y sin embargo lo hacemos todos los días. Pero ¿Quien dicta qué es real?, al hablar de este tema surgen en mi muchas dudas, ¿que tan aceptable es la realidad virtual?, ¿que tan virtual puede ser nuestra realidad verdadera?.

Con tantas posibilidades tecnológicas se expande la probabilidad de una “segunda vida” (literalmente en internet)de llevar a cabo el desarrollo de una realidad alterna, de una realidad ficticia, existente solo en nuestra mente. Los programas que nos permiten desarrollar una realidad virtual no son más que eso, programas. Herramientas diseñadas por seres humanos para seres humanos, herramientas para explorar nuestras posibilidades, nuestros límites e incluso más allá de ellos, para alguien discapacitado puede significar la realización de esa discapacidad, la liberación de una atadura.

Descartes hablaba sobre los principios de la duda, y uno de ellos era la incertidumbre al discernir el sueño de la realidad, ¿será que lleguemos al punto de no poder discernir entre lo virtual y lo real?. no pretendo descubrir las respuestas, y estar consciente de que probablemente nunca encontraré una respuesta satisfactoria y hacer paz con este hecho es suficiente por ahora.

De cualquier manera, debemos aprovechar estos avances y estas oportunidades, siguiendo el ejemplo de los discapacitados y utilizarlos para potenciarnos, para ser mejores personas y más plenas, en esta vida, ¿porqué darle el lujo de vivir a un gráfico de computadora? Cuando puedes salir y vivir por ti mismo, déjate ser mejor para poder hacer un mundo mejor.

-C.R.A.