lunes, 30 de agosto de 2010

“El hueco que llevo tiene forma de carrazo”


Varios psicólogos han llegado a la conclusión de que el creciente índice de ventas de vehículos ostentosos –o carrazos- se debe entre otras cosas al afán creciente de las personas por llamar la atención.

Podríamos clasificar las causas de la compra de carrazos en diferentes categorías establecidas por algunos psicólogos; las cuales con muchísimo gusto listaremos a continuación.

La primera es nada más y nada menos que el protagonismo de los jóvenes, así es, ese afán de la juventud por sobresalir, sentirse más importantes, ser popular entre los amigos se llega a reflejar en la adquisición de coches sobrevaluados.

La segunda es el extremo contrario, los señores a los que ya les llegó la crisis de la mitad de la vida, esos señores mayores de cuarenta y cinco que comienzan a darse cuenta que ya no tienen veinte años y por lo tanto compran este tipo de coches para decir “véanme sigo en onda, me sigo viendo bien”.

Luego viene el tan afamado nivel social –o socioeconómico, como se afanan en llamarle- la verdad es que a muchas personas no les importa cuanto tienen en realidad, sino cuanto aparentan tener, la posición social en la que se les cuenta; esto se traslada a los ya mencionados automóviles, a las personas que compran “últimos modelos” simplemente para que los demás vean que pueden tenerlos. Después de estos y pisándoles los talones vienen las personas que se hicieron muy rápido de mucho dinero, una psicóloga hace notar que “una de las regiones donde más se venden las camionetas grandes y caras es Sinaloa” -¿me pregunto que querrá decir? ¡ah mira otra camionetota negra!-
Y por último –pero no menos importante- se encuentra el factor de la moda, esos tan mencionados “metrosexuales” expanden su “metrosexualidad” a muchos aspectos de su vida, entre los cuales se encuentra el coche que manejan, estas personas insisten en verse bellas, por lo tato buscan un –carrazo- que valla de acuerdo con el estatus que ellos mismos se asignan.

El veredicto –redoble de tambores- muchos psicólogos le atribuyen la adquisición de vehículos ostentosos a alguna carencia interna; en todos los casos presentados podemos percibir la búsqueda por “llenar un hueco”, por completar un vació interno con el que se sienten incómodos, por aparentar algo que no son , pero que la sociedad acepta (no generalicemos, esto lo digo sin afán de ofender a nadie que tenga un carrazo). Y con todo el respeto debido hacia los psicólogos, no se necesita un experto para darse cuenta que muchas veces las personas nos dejamos llevar por la opinión que los demás tienen o queremos que tengan de nosotros y por lo tanto deducir que la compra de muchos carrazos es simplemente la manera que en que algunas personas con un vacío (emocional, de auto estima, de aceptación , de valor de sí mismo), intentan llenar ese hueco, ese hueco que tiene diversas formas y diferentes maneras de llenarlo.

Estas personas han decidido que su hueco; su hueco tiene forma de carrazo.

02-04-09
-C.R.A.

miércoles, 18 de agosto de 2010

La choco-aventura del día de hoy...

En realidad es la choco-aventura de hace 2 semanas, pero no había tenido chance de escribirla...

Era un hermoso día en Chixchulub puerto, NOT, ya que la casa estaba atiborrada y me empezé a sentir hasta el gorro de gente, así que salí con mi mamá a dar una vuelta. Fuimos a visitar a una tía pero no estaba en su casa y decidimos ir al pueblo a ver si nos podíamos confesar, en el camino nos dimos cuenta de que los flamingos estaban bastante cerca y mi mamá traía la cámara de fotos, después de que mi mamá señalara la rara cercanía de las aves y que les podríamos tomar fotos le dije "Si quieres me bajo del coche y me acerco para tomarles la foto", acto seguido paramos el coche y me bajé con la cámara para tomar la foto, después de ver la "orilla" de la ciénega y decidir que estaba lo suficientemente seca para pararse en ella di el paso... oh fatalidad, no estaba seca, y por estar a la orilla de la carretera estaba cundida de basura, mis chancletas blancas (con mis pies todavía en ellas) se sumergieron ligeramente en esta desagradable mezcla de sopluc y basura, pero dije "no importa voy a tomar la foto"... tomé la foto (en la cual no se nota ni la más minima diferencia de distancia, hubiese salido igual desde el coche) y decidí salir de ahí, jajaja buena broma, al intentar salir mi pié se hundió más en los desechos semejantes a "le merde" y al intentar salir, ¡mi chancleta se hundió más y se quedó ahí! así que ahora la merde estaba en TODO mi pié y acumulada en bollos en mi chancleta.
 logré salir y limpiar mis chancletas y mis piés, pero creo que no hace falta mencionar que no me pude confesar así que el score quedó sopluc:2, caro:0.

-C.R.A.